
Hay un lugar que yo me sé
en este mundo, nada menos,
adonde nunca llegaremos.
Donde, aun si nuestro pie
llegase a dar por un instante
será, en verdad, como no estarse.
Es ese sitio que se ve
a cada rato en esta vida,
andando, andando de uno en fila.
Más acá de mí mismo y de
mi par de yemas, lo he entrevisto
siempre lejos de los destinos.
Ya podéis iros a pie
o a puro sentimiento en pelo,
que a él no arriban ni los sellos.
El horizonte color té
se muere por colonizarle
para su gran Cualquiera parte.
Mas el lugar que yo me sé,
en este mundo, nada menos,
hombreado va con los reversos.
?Cerrad aquella puerta que
está entreabierta en las entrañas
de ese espejo. ?¿Está?? No; su hermana.
?No se puede cerrar. No se
puede llegar nunca a aquel sitio
do van en rama los pestillos.
Tal es el lugar que yo me sé.
César Vallejo
Trilce, sin duda el más importante y conocido poemario de César Vallejo, tuvo su origen en 1920, cuando el poeta se encontraba en la cárcel. Su publicación,
en 1922, pasó casi inadvertida, cuando no incomprendida y aun vilipendiada. Algunos estudiosos opinan que el neologismo que sirve de título al libro se compone de las palabras "triste" y "dulce", aunque ninguna explicación es hasta ahora totalmente satisfactoria.
Otra opción es que "Trilce" quizá sea el nombre de una flor de Santiago de Chuco.
Sea como fuere, este libro -merced a sus audacias lexicográficas y sintácticas-está considerado como la obra cumbre de la Vanguardia poética en lengua española. (Wikipedia)
Poema I
2 comentarios:
Hola, JuanK
Soy Laura Giusti, y quería agradecerte por enlazar mi pieza Trilce a tu artículo. Voy a darme un paseo por tu blog, ahora que lo conozco. Y muy lindo tu acercamiento a Vallejo, quizás el poeta que más quiero, junto a Oliverio Girondo y Miguel Hernandez.
Un abrazo
Laura
Toda mi familia, por parte de mi padre y madre, es de Santiago de Chuco. En la UP tuve de profesor a Antonio Cornejo Polar quien me sorprendió con sus revelaciones sobre Vallejo, y es que él en sus años de Sanmarquino se identificaba con los Vallejianos (en contraposición de los seguidores de Chocano). También me sorprendió lo que escribiste eh, muy bueno:
Trilce siempre me sonó a tres. Luego se me dijo que unía en sonido y sentido las palabras triste y dulce. Y… sí. Pero a mí seguía sonándome a tres.
Tal vez sea como las pecas de la luna. Cada noche clara de luna llena veo sus mejillas pecosas. Hice una exaustiva encuesta entre todos los miembros de mi familia, pero parece que la única que ve las pecas de la luna soy yo. Bueno, para mí, la luna tiene pecas. Y Trilce suena a tres.
Vallejo ha escrito las líneas más bellas de la poesía latinoamericana, pero casi todo en él duele, casi todo es desgarro o desasosiego. Sin embargo, una vez que te acercaste a su mundo, es difícil no volver. Y yo vuelvo, sobre todo, a Trilce. Que, triste y dulce, sigue sonándome a tres.
Saludos
JuanK
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