El reciente empate 1-1 entre las selecciones de Perú y Argentina por las eliminarios al mundial Sudáfrica 2010 sorprendió a muchos peruanos que esperaban una goleada del equipo albiceleste, sobre todo que contabamos con un plantel desconocido, conformado por jugadores jóvenes que no habían sido visto jugar mayor tiempo en nuestro país, y otros que se les daba la oportunidad por primera vez para vestir la camiseta nacional luego que fueran suspendidos nuestros referentes futbolísticos más conocidos en el exterior. Este temor era mayor si se observaba lo que costaba la planilla de cada plantel, mientras la Argentina estaba valorizada en apróximadmente 260 millones de dólares; la peruana, en 21 millones... es decir, no llegabamos ni al 10% del equipo repleto de estrellas gauchas.
No es la primera vez que Perú juega bien ante Argentina... en el año 1969, los eliminamos para ir al mundial México 70, debe ser una de las pocas veces que Argentina no ha asistido a un mundial del fútbol; y para México 86 estuvimos a punto de repetir la historia luego de ganarle 1-0 en Lima y empatar 2-2 en la "Bombonera" de Boca Juniors.
Sin embargo, la eliminatoria del año 1969 quedará grabada en la memoria de los peruanos como la más grande gesta deportiva de nuestro fútbol... se juntaron varias cosas, un gobierno militar revolucionario que levantaba las banderas nacionalistas, la televisión recién empezaba a transmitir espectáculos en directo vía satélite, y una generación de jóvenes futbolistas eximios en el dominio del balón... quizás por aquella época, la revista Caretas tituló en una de sus portadas: "Botas, Votos y Botines".
Encontré un programa actual donde trataron los pormenores de este acontecimiento... imagínanse las celebraciones en Perú... nunca antes se ha visto algo tan espectacular en una Lima tranquila y cucufata... un acontecimiento que nos recuerda que han pasado 25 años que Perú no asiste a un mundial de fútbol; y... casi 40 años desde que eliminamos a lo argentinos de un mundial...
El recordado 'Mexico 70' en Peru (1 de 3)
El recordado 'Mexico 70' en Peru (2 de 3)
El recordado 'Mexico 70' en Peru (3 de 3)
Por cierto, las telecomunicaiones de la época no eran tan sofisticadas como ahora, por eso las imágenes nos muestran a equipos que parecen lentos, como si en aquella época se jugaba despacio; no nos dejemos engañar por las imágenes... Oswaldo "Cachito" Ramirez solía retar en velocidad a otro recordado jugador de la época, Juan José Muñante quien marcó un registro en los 100 metros planos de 11,0 segundos con el balón en los pies, cuando el récord mundial de la distancia estaba en 9,9 y el récord sudamericano lo ostentaba nuestro compatriota Fernando Acevedo con 10,2.
Había escuchado de la Malasqueña en Gigante Deportivo, el programa del recordado Pocho Rospligiosi, en esa ocasión propaló el audio de la narración colombiana, porque le había llegado noticias acerca de un gol fantástico al cual le habían puesto música e incluso nombre propio, el de un jugador peruano.
Eduardo Malásquez, más conocido como el flaco, por su larguirucha figura, fue uno de esos últimos jugadores peruanos de juego elegante, exquisito en el trato del balón, heredero de esa estirpe que entendía el fútbol como un juego donde había que disfrutar con la gambeta, las huachas, el quiebre preciso... nunca fue goleador porque esa no era su meta... otros que hagan los goles!!!
El fútbol peruano ha venido evolucionando conforme a las épocas, en los años 60 se contaba con menos de la mitad de los habitantes de ahora, en general se disfrutaba de un mejor nivel de vida, el pobre era pobre pero no miserable como ahora. Se trabajaba en dos turnos, la mayoría regresaba a su casa para almorzar y tomar la siesta antes de regresar para terminar el turno. No se trabajaba ni sábados ni domingos, en estos días permanecían cerrados los bancos, centros comerciales... la gente disfrutaba del cine.... es decir... se mantenía una vida tranquila, hogareña... sin estrés, ni smog... en ese contexto el aficionado iba a los estadios a divertirse, claro que ganar era el objetivo.... pero sobre todas las cosas, el peruano asistía a un evento deportivo, como se asiste a una fiesta... nadie va a una fiesta a ganar siempre... se apreciaba el fútbol bien jugado, hábil, pícaro... eran tiempos donde salíamos a jugar por las calles con la pelota de trapo, hecha con papeles dentro de alguna media robada de las hermanas o la madre. Los recios, duros, chacreros o brutos no tenían cabida en los partidos de la gallada, de la esquina... se respetaba la tradición por el juego atildado. El fútbol era un arte y como todo arte se apreciaba el atrapar momentos, jugadas gloriosas, gambetas al infinito, huachas siderales... quien podría olvidarse ese "baile" que le dio el Hugo "Cholo" Sotil a Ballesteros, el gol de media cancha de Cueto al "Loco" Quiroga, las dominadas de pelota de Pitin Zegarra por varios minutos en pleno partido, los avances del "Piticlín" Palacios a medio Alianza Lima, la llevada de pelota de Cueto entre los fornidos argentinos, en fin... instantes, momentos perennizados en nuestra mente para toda la vida... eso vale más que mil triunfos.. quién se acuerda de las selecciones campeonas del mundo? Nadie.. uno se acuerda de las grandes jugadas... como la de Maradona ante Inglaterra, las de Pelé, etc.
Esto sucede porque el fútbol representa la idiosincracia de los pueblos, la forma cómo la aborda, como enfrenta sus sinsabores... y el pueblo peruano es alegre, pícaro, siempre buscando sobrevivir... sustituimos la buena alimentación, la falta de entrenamiento y la falta de contextura física con la maña, la filigrana, la inventiva para eludir el golpe, para crear jugadas que nos evite el choque frontal.... quizás cuando se tenga una generación superdotada físicamente, podamos tener éxitos en jugar a lo europeo, mientras tanto seguiremos cosechando derrotas porque queremos jugar como ellos sin tener una base alimenticia ni educativa adecuada.
Malásquez nos dejó esta jugada que podrán disfrutar por siempre los que estuvieron ahí, en ese estadio... como la vida misma... ninguna reunión se repite, ninguna reunión es la misma... la que ocurre, ocurre sólo en ese momento mágico, el diálogo eterno entre el jugador la pelota y el espectador.
Dejemos que alguna persona presente en ese partido, nos cuente: